De todas las figuras y pasos que se bailan en el tango, hay una que sobresale y que es irresistiblemente bella. Es ese gesto sencillo y espontáneo en el que un hombre lleva su mano y la tuya junto a su pecho. Sabes entonces que ese tango va a ser algo especial, de esos profundos, de esos con entrega, de esos con sentimiento.
No es nada fácil ni común hacer este paso.
No hay comentarios:
Publicar un comentario