Hay profesores muy buenos, expertos en su materia, y hay profesores aún más buenos, completos, que van más allá de aquello técnico que enseñan. Son esos profesores con alma, pasión y corazón que con su actitud, ejemplo y punto de vista te hacen ver las cosas que enseñan de una manera diferente y especial. Dos de esas personas extraordinarias son Osvaldo y Graciela, mis profesores de tango.
Desde hace ya ocho meses, yo sabía que eran buenos, pero ayer, después de una actuación suya, caí en la cuenta con mayor consciencia y detenimiento. Fue en ese preciso instante en que un milonguero me comentó: "¿Sabes lo bueno de Osvaldo, lo que le diferencia de otros profesores de tango que conozco...?" Intrigada le contesté: "Dime..." A lo que él comentó:" Osvaldo es un experto del tango humilde, que baila con todas las chicas, independientemente de si son principiantes o avanzadas. Es un tipo que no va con esas tonterías de si lo miran o no lo miran cuando baila, su intención no es lucirse sino disfrutar. Y eso para mí es importantísimo y admirable porque es un bailarín que se adapta a cada una de ellas".
Yo, en realidad, aquello ya lo sabía, pero el comentario ajeno y la comprobación hizo que me sintiese orgullosa de haber ido a parar por casualidad a aquella academia. Estaba en el lugar indicado, con unos profesores increíbles, a nivel humano y profesional. Su noción de tango era la que me enriquecía, la que iba conmigo, la que hacía que fuese algo atractivo e inagotable, algo personal y humano. Seguramente lo hubiese dejado ya si no fuese por ellos y por unas cuantas personas con la misma concepción. El tango no es neutro sino que uno le insufla personalidad, consciente o inconscientemente, y corren por esas pistas de Dios tanta gente con aires de grandeza... Pero el comentario de ayer me hizo pensar "Hay que centrarse en la gente que merece la pena y valorar cada tango bailado con alguien que te regala un sentimiento, una escucha o una complicidad". Ahí está el tango humano, el que trasciende la técnica y queda para siempre.
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